Wang Shuo (Nanjing, China, 1958) es uno de los nombres indispensables de la actual literatura china. Sus obras fueron prohibidas en 1996 por las autoridades de su país, que consideran al autor un «contaminador espiritual». A pesar de eso se ha convertido en un icono cultural, y ha vendido más de diez millones de ejemplares de la veintena de novelas que ha publicado en China. Está considerado el precursor de la llamada Punk Lit, una literatura que transgrede lo políticamente correcto, abordando el tema de la modernidad urbana más amoral. Además de ser un prolífico escritor ha trabajado como guionista y director de cine. La película Juegos arriesgados, del director Jiang Wen, está basada en una de sus novelas.