Tres libros de Juan Carlos Onetti, entre las novedades de marzo
04/3/2008 - Punto de Lectura
La Biblioteca Juan Carlos Onetti de Punto de Lectura crece en marzo con tres nuevos títulos.
Dejemos hablar al viento
Última novela del ciclo que Juan Carlos Onetti dedicó a los agónicos habitantes de la ciudad de Santa María, Dejemos hablar al viento cuenta la historia de Medina, hombre frustrado que decide marcharse a otro lugar para retomar sus verdaderas vocaciones: las de médico y pintor. Protegido por una prostituta, enseguida descubre que su nueva vida no es más que la triste parodia de un sueño imposible. Jamás será un buen pintor, y su dedicación a la medicina se reduce a ejercer las tareas de un enfermero. Herido de muerte, Medina vuelve al lugar que ha sido su condena, Santa María, donde ejercerá de comisario; mero pasatiempo de lo que en verdad le ocupará a partir de ahora: su propia destrucción.
«Una vez más encontré aquí todo lo que te hace diferente y único entre nosotros.»
JULIO CORTÁZAR
Cuando entonces
En el burdel-cabaret de madame Safo, en Santa Rosa, vive, cual si fuera una reina, Magdalena, una meretriz porteña bellísima. Su amante, el comandante Lamas, la mantiene tan fastuosamente como su amor y una rica esposa a la que detesta lo permiten. A pesar de que se quieren con locura, Lamas es incapaz de dejar a su mujer para casarse con Magdalena. Para huir del desastre al que inevitablemente lo conduce su idilio, el comandante se exilia del país. Pero nadie se salva del mecanismo de la fatalidad, y en su huida le espera una catástrofe aún mayor: alguien asesina a Magdalena, y él es víctima de un inexplicable accidente...
«La maestría del autor en el uso del lenguaje, en la cimentación de la anécdota, en la infraestructura del conflicto, en la hechura y el proceso de los personajes, otorgan a esa novela una intensidad y un disfrute verbal que amplían la capacidad de un creador que sigue manteniendo su rigor y su eficacia.»
MARIO BENEDETTI
Cuando ya no importe
Este libro es el diario de Carr, un intelectual de poca monta al que su mujer decide abandonar para irse a vivir a otro país. La miseria espiritual y material es lo único que ha compartido con su esposa a lo largo de su matrimonio, y por ello la ruptura no constituye un hecho dramático, sino al contrario: se trata de una buena oportunidad para rehacer su vida. A tal fin, Carr se instala en la ciudad de Santa María, donde se emplea en una presa. Pronto descubre que su trabajo es en verdad una tapadera para facilitar las correrías de unos contrabandistas. La imposibilidad de cambiar su destino, de la que Carr da cuenta en su diario de forma minuciosa e implacable, desembocará en la misma abulia existencial en la que están sumidos los habitantes de la ciudad.
«Escritor de rango cervantino, Onetti gusta de articular toda una serie de complejas interferencias entre la ecuanimidad y la locura, entre lo turbio y lo diáfano.»
LUIS MATEO DÍEZ