José Saramago considera que "la peor ceguera es siempre la mental"
03/3/2009 - Esther Ginés /
El Nobel portugués visita Madrid para presentar 'A ciegas', la adaptación cinematográfica que Fernando Meirelles ha hecho de su novela 'Ensayo sobre la ceguera.'.
El premio Nobel portugués José Saramago dio este martes toda una lección de lucidez al asistir en Madrid a la presentación de la película A ciegas, que adapta su aplaudido Ensayo sobre la ceguera. Completamente recuperado de los problemas de salud que hicieron que el pasado año se temiera por su vida y acompañado de su inseparable esposa, Pilar del Río, el autor luso charló de manera distendida con los medios de comunicación, a los que hizo partícipe de su excelente sentido del humor. Saramago explicó que está contento con la adaptación que el realizador brasileño ha hecho de su novela, aunque dejó muy claro que A ciegas es un título que no le convence, ya que cree que "hacer las cosas a ciegas es hacerlas sin saber lo que quieres hacer realmente".
El realizador brasileño Fernando Meirelles vuelve a llevar a la gran pantalla una novela, como ya hiciera con las aplaudidas Ciudad de Dios y El jardinero fiel, pero en este caso se ha atrevido con todo un premio Nobel como es el veterano José Saramago. A ciegas, que llegará a los cines españoles la próxima semana, adapta el famoso Ensayo sobre la ceguera y está protagonizado por Julianne Moore, Mark Ruffalo, Gael García Bernal y Danny Glover.
Meirelles y Saramago presentaron este martes la película en un encuentro con la prensa donde Saramago dejó claro que, pese a estar cerca de los 90, sigue siendo toda una mente lúcida. El autor no quiso entrar en el debate sobre las adaptaciones cinematográficas, ya que considera que "cine y literatura tienen lenguajes diferentes", y que "salvo excepciones", las adaptaciones de obras literarias se quedan un poco cortas.
"Lo importante es que la novela sea buena y que la película también lo sea", explicó Saramago, consciente de que esa discusión "no lleva a ninguna parte".
"Haz lo que quieras y no preguntes"
Haciendo gala de su buen sentido del humor, Saramago explicó que cuando se encontró con Meirelles, éste no dejaba de plantearle sus dudas a la hora de adaptar la obra, algo que le hacía sentir frustrado ya que sólo era capaz de darle "respuestas literarias". Por eso, el Nobel optó por zanjar el tema de la mejor manera posible: "Fernando, tienes libertad plena; haz lo que quieras y no preguntes".
El escritor se mostró contento con la película de Meirelles, pero dejó claro que su título no le ha gustado nada, ya que, en su opinión, "hacer las cosas a ciegas es hacerlas sin saber lo que quieres hacer realmente, y no es lo que narra esta historia". Sin embargo, le quitó importancia al asunto porque, puntualizó, "se trata sólo del título".
Saramago participó activamente en el diálogo con la prensa, y entre risas, también comentó que Gael García Bernal le parecía "demasiado simpático para el personaje al que da vida", algo en lo que coincide con Mireilles, quien no dudó en reconocer que el personaje que interpreta el actor de Babel y Amores perros es el que más cambiaron a la hora de rodar la película.
"Es cierto que José me dio toda la libertad para adaptar la novela, y yo creo que he sido muy fiel, con la única excepción, quizás, de la parte final, que en la película se acelera mucho más", explicó el realizador, para quien A ciegas "no es un filme pesimista, sino realista, porque a pesar de mostrar que somos primitivos nos deja la puerta abierta a la redención".
Saramago, en cambio, se mostró mucho más escéptico que Meirelles: "somos muy ingenuos, creemos que podemos mejorar, y no digo que no sea así, pero, ¿cuántas veces en la historia de la humanidad hemos apelado a la esperanza? Se nos dice que ser pesimistas es malo, pero con la realidad cotidiana que vivimos, no veo otra opción", reflexionó el Nobel luso.
Meirelles ha cumplido un sueño con esta película
El director brasileño confesó que con esta película ha cumplido un sueño, y lo cierto es que bien puede sentirse afortunado, ya que Saramago siempre se había mostrado reacio a que la novela se llevara al cine. Fue el propio escritor quien reveló este martes las razones por las que cambió de opinión, volviendo a ganarse las sonrisas de los periodistas presentes en la rueda de prensa.
"Yo soy muy de simpatías y de antipatías, y para esto último no hay solución... Pero después de haber dicho "no" unas cuarenta veces, porque no creía en la máquina de sueños de Hollywood para esta historia, estos señores vinieron a verme a mi casa a Lanzarote y me gustaron", comentó jovialmente el escritor, en referencia a Meirelles y al guionista canadiense Don McKellar.
Y aunque Saramago le dio libertad total, el realizador confesó que más de una vez tuvo que volver a releer pasajes de la novela, para plasmar a la perfección lo que el autor explicaba en la novela de una manera tan analítica.